sábado, 28 de enero de 2012

5 alimentos que no comería si supiera cómo se hacen


La mayoría de las personas prefiere no saber cómo se elaboran ciertos alimentos. Si no estás en ese grupo, seguí leyendo. 

Te vas a enterar con qué ingredientes se hacen algunos productos que comemos muy seguido. 

Eso sí: cuando llegues al final de la nota, puede que no los quieras volver a probar.

1. Gelatina
Si existe un producto inofensivo, ese es la gelatina. Es un alimento libre de colesterol, sin conservantes ni aditivos, que los médicos recomiendan para prevenir la osteoporosis y la artrosis, entre otras bondades. Sin embargo, bajo su aspecto inocente se oculta un monstruo de faena. 

Está formada por un 90% de proteínas obtenidas del colágeno. ¿Cuál es la materia prima del colágeno? Los recortes de piel sin curtir del ganado vacuno y los descarnes frescos de cabeza y huesos, que se desgrasan y trituran antes de las 24 horas del sacrificio del animal, para transformarlos en oseína. 

Tras lavarlos varias veces con ácido, los cueros y la oseína se exponen a una solución de cal, entre 5 y 10 semanas. 

La sustancia extraída es luego esterilizada a 145 grados y rápidamente se la enfría para solidificarla. De ahí, puede ir directo tu cocina.

2. Kanikama
Es el nombre genérico de un producto elaborado con surimi, una pasta de pescados de carne blanca que lleva saborizantes y colorantes para simular centolla. Pero de pescado conserva poco. 

Para prepararlo se desmenuzan especies de abadejo, caballa, bacalao y merluza. La mezcla se enjuaga repetidas veces y luego pasa por una máquina que recalienta y enfría el revoltijo sucesivamente.

Al cabo de cuarenta minutos, sólo queda un gel al que se agrega almidón, saborizantes, clara de huevo, sal, azúcar, conservantes, colorantes, glutamato monosódico y un largo etcétera de ingredientes. 

El producto es luego congelado. Después se arman los rollos de kanikama.

3. Queso de cerdo
Cabría suponer que es otro derivado lácteo. Pero nada más lejano a la realidad. Este embutido, que se vende en forma de barra rectangular, se elabora con caldo de carne de la cabeza del cerdo (por eso también se lo conoce como queso de cabeza). 

Para cuajar el menjunje de ingredientes faciales se aprovecha el colágeno de la cabeza. Está muy difundido en Europa y su receta varía de país en país. En Bulgaria le agregan patitas. 

En Alemania se lo conoce como schülz y masticándolo podés encontrar pedacitos de cuero y pelos.

4. Morcilla
Componente esencial de cualquier asado, es un embutido de sangre de cerdo coagulada. 

Hasta acá, no es noticia. Pero la forma en que se prepara sí. Primero, se lavan las tripas de porcino con jabón blanco y limón repetidas veces, hasta dejarlas sin olor.

 El relleno se prepara con un litro de sangre sin coagular, que se vuelca en una olla y se condimenta con ajo, ají, cebolla, azúcar, sal y orégano. Tras hervir los ingredientes, se ata un extremo de la tripa y se introduce la sangre por el otro con un embudo. 

Después se cierra y se hierve nuevamente durante treinta minutos. Si al masticar notamos algo duro en la boca, como un cartílago, es porque en muchos casos se agregan huesos triturados de cabeza en la olla.

5. Paté
Es un favorito de las picadas, del que casi nadie sabe a ciencia cierta qué lleva. Se elabora con el descarte de vísceras y de carne de diferentes animales, como vacas, cerdos y patos. 

Para lograr la textura, el sabor y la consistencia que conocemos, se agregan harinas, especias, leche, conservantes y otros varios aditivos, para luego tratar con calor. 

Aunque predomina el sabor a hígado, no es el ingrediente que más abunda en la mezcla. /planetajoy.com

lunes, 19 de diciembre de 2011

Los 10 bloopers del 2011 (Video)

Recopilación de los accidentes más graciosos del sitio break.com del año 2011.



5 formas de destapar un vino sin un sacacorchos

El sacacorchos: un objeto que pasa desapercibido en el cajón de utensilios y que adquiere toda su relevancia cuando, frente a esa botella de vino que atesoraste para una ocasión especial, no aparece por ningún lado.
 

Aquí, 5 soluciones insólitas para tener en cuenta en casos de emergencia.

1. Con una percha
No tenés sacacorchos, pero sí tenés en el ropero una percha de alambre -esas poco resistentes que dan en las tintorerías-. Es tu solución. Sólo tenés que estirar el gancho de la percha y, con la ayuda de una pinza, doblar el extremo como un anzuelo. Introducís el improvisado utensilio entre el cuello y el corcho. Una vez que el alambre está unos milímetros por debajo del corcho, giralo para que el “anzuelo” presione la base y tirá. Ahora sí, a beber.

2. Con una guía de teléfonos
Cuando creíamos que las guías telefónicas ya no tenían ningún propósito, encontramos este método. Primero hay que remover el capuchón del cuello de la botella. Luego, golpear cuidadosamente la base de la botella contra la pared, protegida por la guía telefónica, que funciona como amortiguador. La misma presión del vino empuja el corcho fuera de la botella unos centímetros, lo suficiente como para poder sacarlo con la mano.

3. Con un zapato
El de Maxwell Smart era un teléfono, el tuyo, un sacacorchos. Es el mismo método de la guía de teléfonos, pero en lugar de utilizar el libraco para amortiguar el golpe, emplea un zapato. La clave está en sujetar la base de la botella al talón del calzado y luego golpear la suela contra la pared. El zapato también puede ser reemplazado por una zapatilla.

4. Con un tornillo, un destornillador y un martillo
Nunca fuiste un fan de MacGyver y las herramentas no son lo tuyo, pero seguramente tenés un tornillo largo, un destornillador y un martillo de carpintero. Suficiente para descorchar una botella. Con la ayuda del destornillador, perforá el corcho con el clavo. Apoyá la base del martillo sobre la botella, de manera tal que el clavo quede entre las orejas metálicas. Con un movimiento de palanca tirá hacia arriba y listo.

5. Con un cuchillo serrucho
Es el método más peligroso, así que quien opte por esta técnica debe hacerlo con extremo cuidado. Consiste en introducir la hoja del cuchillo en el centro del corcho, con movimientos hacia adelante y hacia atrás. Luego, se debe girar la hoja igual que se gira el sacacorchos, haciendo presión hacia arriba.